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Identidad Nacional y Cultura Gaucha: Carlos Alberto Del Pin, Calle Entre Ríos 686 Ciudad de Unquillo, Pcia. de Córdoba, Rep Argentina, C.P: 5109. Se permite la reproducción total o parcial de contenido de esta publicación solamente en forma textual, mencionando que ha sido extraído del mismo con su correspondiente fecha. Cba. Propiedad Intelectual Nº 970.027./2011 ISSN Nº 0329-3017 Queda hecho el depósito que marca la ley 11.723.Leer más

Revista Identidad y Cultura Gaucha

De Carlos Del Pin

Las boleadoras criollas clásicas constan de tres torzales que sostienen cada uno, una “bocha” o “bola” de piedra, de madera dura o de metal (plomo, hierro), forradas en cuero. Dos de ellas son grandes, redondas. La tercera bocha, es de menor tamaño, algo chata, y alargada, denominada “manija 

 

Los torzales que sostienen las bochas grandes, miden cada uno alrededor de un metro. El torzal que sostiene la “manija”, es algo más corto que los otros dos. 
El gaucho las denominó “las Tres Marías’ Son boleadoras potreado- ras, y al confeccionarlas se basó en las boleadoras aborígenes, las que se describirán en otra oportunidad. 
Las boleadoras que tienen bochas de madera dura, son para no herir a los animales, al inmovilizarlos y derribarlos. Las que tienen bochas de metal, son para que lleguen más lejos. 
Se usan para inmovilizar y derribar yeguarizos y vacunos principalmente. Se usaron también en nuestro país, en la guerra de la independencia, las guerras civiles, la lucha contra el aborigen, etc.


Definición del vocablo “torzal”, extraída del libro “Vocabulario y Refranero Criollo”, de Tito Saubidet, Sainte Claire Editor S.R.L., Bs. As., 1986:


Torzal: soga de cuero crudo, retorcida, como son generalmente los ramales de las boleadoras y lazos torcidos. Lazo formado de dos o tres tiras de cuero crudo retorcidas. 
Cada torzal tiene en las boleadoras, tres tientos de cuero crudo retorcidos, que a la vez se retuercen entre ellos. 
En realidad, el largo de los torzales depende de un factor que se explica a continuación: la medida exacta adecuada que tiene que tener cada torzal que sostiene las bochas grandes, depende de quién las utilice, o sea, que el gaucho tenía un ingenioso método que consiste primero, en tomar la medida de una “hrazada’ Esto quiere decir que se abren los brazos en cruz, bien extendidos, y se tienden los dos torzales que sostienen las bochas grandes (uno a continuación del otro), tomando una hocha grande en una mano y con la otra mano se sujeta el torzal en la parte donde llega en extensión en el brazo abierto 
A esto, se le suma la distancia que hay entre la mano yel codo. Ver la brazada “B” + “A” (“A’, es el largo de la mano al codo).


Existen boleadoras criollas “ñanduceras” que tienen sólo dos bochas pequeñas, de plomo retobadas en cuero, y los torzales correspondientes son más largos que en las “potreadoras’ Son para apresar ñandúes, guanacos, etc.



PROCEDIMIENTO PARA ARROJAR LAS BOLEADORAS “POTREADORAS”


Se toma la boleadora por la “manija” con la mano derecha, o sea con la palma de la mano, el pulgar y el índice; y entre el índice y el dedo medio se sujeta una segunda bocha, tomándola por el torzal muy cerca de la misma. Primero se hace girar una sola bocha (o sea la única que queda libre), dos o tres veces por encima de la cabeza en forma horizontal, en el sentido del movimiento de las agujas del reloj; después se suelta por encima de la cabeza, la segunda bocha grande que está sujeta como se explicó, dándole dos o tres giros completos, y después se arrojan las tres bochas juntas, apuntando al objetivo. La cantidad de giros que se le da a las boleadoras, depende principalmente de la distancia a que deben ser arrojadas, y otros factores. Hay que tratar de lograr un equilibrio en el movimiento giratorio de las boleadoras, cosa que se obtiene con la práctica. O 
Lo concerniente al procedimiento para arrojar las boleadoras es colaboración de “Chiche Farías” Unquillo — Pcia. de Córdoba. 
Lo concerniente a la descripción de las boleadoras ha sido extraído en su mayor parte, del libro “Vocabulario y Refranero Criollo’ de Tito Saubidet, Sainte Claire Editor S.R.L.- Bs. As.- 1986 (salvo el complemento en la explicación del torzal).