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Identidad Nacional y Cultura Gaucha: Carlos Alberto Del Pin, Calle Entre Ríos 686 Ciudad de Unquillo, Pcia. de Córdoba, Rep Argentina, C.P: 5109. Se permite la reproducción total o parcial de contenido de esta publicación solamente en forma textual, mencionando que ha sido extraído del mismo con su correspondiente fecha. Cba. Propiedad Intelectual Nº 970.027./2011 ISSN Nº 0329-3017 Queda hecho el depósito que marca la ley 11.723.Leer más

Revista Identidad y Cultura Gaucha

De Carlos Del Pin

EL GRAL. JUAN LAVALLE, fue instrumento de la logia rivadaviana para hacer desaparecer a Manuel Dorrego, quien se había constituido en un obstáculo para los planes Unitarios (tomo 3-pag. XIV del “Diario de la Historia”, de Jorge Perrone. Ediciones Latitud 34-Bs. As.- año 1974 – 2ª edición. Argentina).-

La logia rivadaviana, estaba integrada por Salvador María de Carril, Juan Cruz Varela, Florencio Varela, Julián Segundo de Agüero, Gallardo (y algún otro “hombre de bien”… dirían ellos).-
Ellos cursaron sendas cartas a Lavalle para convencerlo de la imperiosa necesidad de fusilar al depuesto gobernador Dorrego. Fue fusilado el 13 de diciembre de 1828, durante el Golpe de Estado “decembrista” de Lavalle.
Se sabe que hubo influencia de Inglaterra, que veía disminuir su influencia en los intereses económicos de la región, y en la guerra.
Dorrego fue gobernador federal de Buenos Aires, después de la renuncia de Rivadavia a la presidencia.
El 1º de diciembre de 1828, las tropas del ejército nacional sublevadas contra el gobierno de Dorrego, por orden del Gral. Lavalle, ocuparon el Fuerte de Buenos Aires. Este, fue proclamado gobernador de Buenos Aires.-
Por esta causa, Juan Facundo Quiroga le comunicó a Lavalle que iba a tomar venganza.-


POLÍTICA DE TERROR
Durante su gobierno, Lavalle se lanzó a una política de terror. Salvador María del Carril aconseja a Lavalle matar a todos los paisanos que pueda. Después del fusilamiento de Dorrego, Lavalle asolaba la campaña cundiendo el terror (un verdadero genocidio). Para eso utilizó a sus jefes subalternos, como Juan Apóstol Martínez, que fue guerrero de la independencia. Este recorre los campos matando gauchos, a los que previamente hace cavar sus propias tumbas para destrizarlos después con la metralla.
Estorba y Rauch, bajo las órdenes de Lavalle, también participan de esos actos criminales. Sus víctimas se acercan al millar. Muchos gauchos son atados a la boca de los cañones, y luego son destrozados.
En las ciudades también se ejerce el terror contra los federales, persiguiendo, torturando y matando. Los más horrendos crímenes ocurrían contra gran cantidad de ellos. Un verdadero salvajismo Unitario. Por eso el mote de “mueran los salvajes unitarios”, y las lógicas reacciones violentas posteriores, por parte de Rosas y Facundo Quiroga.
(Extraído del tomo 3 – pág. 54 de la “Crónica Histórica Argentina”. Director: Nicolás J. Gibelli. 2ª edición año 1972. Editorial Codex. Buenos Aires, Argentina).
Luego, en 1829 y 1830, ocurrió la persecución, tortura y muerte espantosa de gauchos federales y federales en general, llevado a cabo por el Gral. Paz, mediante sus subalternos, en la provincia de Córdoba (ver: “Campaña de la Sierra”, y las batallas de San Roque, La Tablada y Oncativo, es esta misma publicación).

Pero claro. De estas cosas antes no se hablaba. Se ocultaban los hechos reales y se mostraba otra cara de la historia.

 

Carlos A. Del Pin