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Identidad Nacional y Cultura Gaucha: Carlos Alberto Del Pin, Calle Entre Ríos 686 Ciudad de Unquillo, Pcia. de Córdoba, Rep Argentina, C.P: 5109. Se permite la reproducción total o parcial de contenido de esta publicación solamente en forma textual, mencionando que ha sido extraído del mismo con su correspondiente fecha. Cba. Propiedad Intelectual Nº 970.027./2011 ISSN Nº 0329-3017 Queda hecho el depósito que marca la ley 11.723.Leer más

Revista Identidad y Cultura Gaucha

De Carlos Del Pin

Juan Bautista Bustos nació en el valle de Punilla, el 29 de agosto de 1779. Murió en Santa Fe, el 18 de septiembre de 1830 a causa de las heridas recibidas en la batalla de La Tablada.
Intervino militarmente en las invasiones inglesas. Llegó a Buenos Aires en clase de Capitán de Milicias del Contingente Tercio de Arribeños, rechazando la invasión inglesa de 1806.

En 1809, el Gral. Francisco Ortiz de Ocampo lo asciende a Teniente Coronel efectivo y entre los argumentos de tal mención hace referencia a lo actuado por Bustos en la campaña de la reconquista de Buenos Aires y rechazo de la 2ª invasión inglesa de 1807. El 5 de julio de 1807, Bustos, al mando de 30 hombres del Cuerpo de Arribeños vence a una columna inglesa de 240 efectivos y toó prisioneros a 214 de soldados y 13 oficiales.
En 1811, Belgrano lo asciende a Coronel y lo incorpora al regimiento 1 de Patricios. En 1815, partió a Buenos Aires al mando de 1.000 hombres para integrarse al Ejército del Norte, que venía de sufrir la derrota de Sipe-Sipe, y así, una serie de actuaciones militares descollantes.
El 21 de marzo de 1820 fue elegido Gobernador de Córdoba. Se reconcilia con Estanislao López, Gobernador de Santa Fe y se alinean ambos con Buenos Aires (mediante al Pacto de Benegas). 
Fue Gobernador de Córdoba por nueve años. Se puede decir que fue el mejor gobernador de Córdoba de todo el siglo XIX. Entre las principales cosas que hizo, se puede mencionar: El 20 de febrero de 1821, promulgó la primera Constitución de la provincia – La Constitución Federal -. Creó la Sala de Representantes (Poder Legislativo) y un Poder Judicial independiente. Creó la Junta Protectora de Escuelas. Modernizó los planes de estudio de la Universidad, que en ese entonces dependía de la Provincia. Hizo traer una imprenta a Córdoba (la de los Jesuitas había sido trasladada a Buenos Aires), en la cual se imprimieron los primeros periódicos, y cuyos derechos fueron consagrados en un reglamento de libertad de prensa. En 1821 convocó a un Congreso Constituyente en Córdoba, pero fracasó por causa de Rivadavia. Organizó la política, la justicia y el “Servicio de Fronteras”. Impulsó la libertad de comercio interior, pero protegió las industrias nacionales. Creó la administración de correos. Fijó impuestos y tasas aduaneras. Construyó obras de defensa y desagües sobre el río Primero. Levantó un puente sobre la cañada.


FUE UN GRAN DEFENSOR DEL FEDERALISMO Y DE LA RELIGIÓN CATÓLICA.


Mientras Bustos gobernaba en Córdoba, Rivadavia convocaba a firmar en Buenos Aires el Tratado del Cuadrilátero, y la Constitución Unitaria de 1826, que fuera rechazada por el interior del país.
En 1825, Bustos fue reelecto gobernador y continuó gobernando hasta que fue derrotado en la batalla de San Roque, por el Gral. Paz, el 22 de abril de 1829. Su gobierno fue derrocado y entonces comenzó a gobernar la provincia el Gral. Paz.
Bustos fue amigo de San Martín a quien apoyó frente a Rivadavia y fue adversario de este último.
Pudo haber sido el jefe del Ejército Auxiliar del Perú, reclamado por San Martín, pero el grupo Rivadaviano saboteó  tal empresa.
Su gobierno fue de progreso, con grandes aciertos.
Producido el movimiento decembrista de Lavalle, la Legislatura de Córdoba otorgó a Bustos facultades extraordinarias para enfrentar al gobierno Unitario de Buenos Aires.
Bustos expidió una proclama condenando en términos enérgicos a la revolución de diciembre de 1828, y haciendo el proceso del partido Unitario. Por eso, uno de los primeros objetivos militares de los decembristas fue Córdoba. Así fue como el Gral. Paz al frente de una fuerza de 1.000 hombres, la invadió. Quiso negociar con Bustos, pero éste no aceptó las imposiciones Unitarias. Luego sobrevino la batalla de San Roque, en la que Bustos fue derrotado. Entonces Bustos pasó a La Rioja, y le pidió ayuda a Facundo Quiroga, peleando juntos (y con otros caudillos federales de La Rioja y Catamarca), con sus montoneras, en las Batallas de La Tablada y de Oncativo (Pcia. de Córdoba), contra el Gral. Paz, pero fueron derrotados por éste.
Esa batalla de La Tablada fue el 22 y 23 de junio de 1829. Bustos mal herido, se refugió en Santa Fe, donde murió a causa de las heridas recibidas, al año siguiente.

Queda así aclarado que Facundo Quiroga y otros caudillos federales, con sus montoneras, acudieron en auxilio del Gral. Bustos, a su pedido, y no por una iniciativa propia de ellos para invadir a Córdoba e imponer por la fuerza un gobierno federal. El Gral. Bustos fue desalojado de su gobierno progresista y federal, por la fuerza, por los Unitarios, encabezados por Gral. Paz.
El triunfo de Gral. Paz en La Tablada, tiene un epílogo sangriento de dará origen a tremendas represalias durante toda la guerra civil, como respuestas a las persecuciones y crímenes cometidos contra los soldados federales intervinientes, y federales en general. Facundo Quiroga y demás caudillos federales fueron tildados de bárbaros, salvajes, incivilizados y demás epítetos, como arma política empleada por todos los Unitarios, para ensuciarlos, destruirlos. Ellos no tenían absolutamente nada de bárbaros y demás insultos. Luchaban por una causa justa.
Los Unitarios estaban unidos a las grandes potencias europeas de aquel entonces: Gran Bretaña y Francia, países que los apoyaban y ayudaban para beneficiarse por sus propios intereses. De ahí se deduce que Gran Bretaña aliada a los Unitarios, por conveniencias principalmente económicas, en cierto modo respaldaba la represión de las montoneras federales, y por ende de la mayoría de los gauchos, ya que eran considerados un obstáculo muy fuerte y peligroso para sus pretensiones de dominio económico (y por supuesto, sus derivaciones, por que el poseer un dominio económico en un país, se domina lo político, lo social y lo cultural, o sea, todo. Se pierde identidad nacional y la soberanía).
Cuáles son las consecuencias negativas: Muchos de los gauchos, después de una persecución y exterminio lógicamente injusto, se hicieron malos y levantiscos. Hasta nuestra cultura gaucha sintió el impacto despreciativo y destructivo durante muchísimos años, lo que determinó un gravísimo daño en nuestra cultura nacional y por ende en nuestra identidad nacional.
Por cierto, esos hechos se agravaron por la acción de escritores e historiadores que contribuyeron a difundir una falsa imagen de los caudillos federales y de los gauchos. Describiéndolos casi como monstruos. Por cierto que todo ello repercutió socialmente en forma negativa. Hasta hoy día se oye decir a muchos que los gauchos eran unos bárbaros, salvajes, etc. Haciéndose eco de una mentira con fines políticos antinacionales de gente extranjerizante, europeísta. 
Para los Unitarios, todos los que no comulgaban con sus ideales, los que no tenían una mentalidad europeísta, no participaban de las costumbres y modas europeas y los que no aceptaban una entrega al capitalismo británico, eran considerados bárbaros, salvajes, incivilizados, vagos, etc. Hasta la vestimenta gaucha era totalmente despreciada. En esa clasificación entran todos los federales, los caudillos federales y los gauchos en general. Muchos escritores e historiadores desde dicha época, contribuyeron a difundir esa mala imagen, degradando injustamente al gaucho y a lo caudillos. Eso se nota hasta nuestros días, por lo tanto, es necesario borrar tales mentiras.
Los Unitarios actuaban unidos a logias europeas, vinculadas estrechamente a los gobiernos de Gran Bretaña y Francia y destrozaban en nuestro país, todo lo que podían (eso se comprueba en las cartas de Juan Manuel de Rosas a Juan Facundo Quiroga: “Cartas de Hacienda de Figueroa” 20-dic-1834). Ver el libro “Nociones de Historia del Derecho Argentino”, por el Dr. Miguel Ángel Ortiz Pellegrini. Marcos Lerner, Editora. Córdoba. Año 1996.
En la época de Rivadavia, los que defendían al Gobierno Nacional Unitario, eran considerados oficialmente “amigos del orden”, y como réprobos, a los que lo atacaban.
Téngase en cuenta que ese gobierno nacional, instaurado por un Congreso que carecía de facultades para ello, había subvertido reiteradamente y seguía subvirtiendo a diario las disposiciones de la Ley Fundamental, pacto básico de la unidad confederal.
Por dichas causas, en medio de una guerra civil espantosa, fueron perseguidos y exterminados durante muchos años gran cantidad de gauchos, durante y después de las actuaciones del Gral. Lavalle y el Gral. Paz. Usaban el pretexto mencionado: gente bárbara, salvaje, inhumana, incivilizada, vagos, etc., que había que liquidar. De esa manera los enemigos del país tenían las puertas abiertas para sus pretensiones. Los gauchos y los caudillos federales les arruinaban esas pretensiones. Ahí está la explicación. Legalmente hasta la actualidad hay mucha gente que continúa con esos conceptos falsos.
Hay una falsa interpretación histórica basada en la antinomia “Civilización o barbarie”, según la cual eran bárbaros todos lo federales (gauchos y no gauchos) y civilizados únicamente los Unitarios.
UN DATO INTERESANTE: 
Al finalizar el Gral. Bustos su mandato en 1825 sus partidarios lo propusieron para la reelección. Pero la Legislatura mediante un maniobra, impuso en el cargo a un político moderado de tendencia Unitaria, José Julián Martínez. El artilugio despertó la ira de los partidarios de Bustos que, con el apoyo de los Comandantes de Campaña (Comandantes de las Milicias Rurales), disolvieron la Legislatura y eligieron una nueva, que el 30 de marzo de 1825 lo consagró nuevamente gobernador.

 

HOMENAJE AL BRIG. GRAL. JUAN BAUTISTA BUSTO, UN GRAN PATRIOTA ARGENTINO

Una forma de reparar la ausencia en la historiografía oficial de Córdoba y de la patria, del Brig. Gral. Juan Bautista Bustos, primer gobernador constitucional cordobés que rigió la provincia entre 1820 y 1829, es el homenaje e inauguración del monumento ecuestre emplazado en la avenida Arenales, en el Parque Sarmiento de la ciudad de Córdoba.
Se trata de una plazoleta con una estatua ecuestre del caudillo, obra del escultor Marcelo Hepp, inaugurado el 21 de mayo de 2010, por el Sr. Gobernador de la Provincia de Córdoba, Cdor. Juan Schiaretti.
Dijo el Gobernador de Córdoba: “Nos debe llenar de orgullo por la actitud que tuvo como héroe nacional, por defender una argentina federal; y la recuperación de su memoria, va en la misma línea de la recuperación de otros caudillos federales como Estanislao López, Pancho Ramírez, Facundo Quiroga y tanto otros del interior, que lucharon contra el centralismo porteño”.
Este gran adalid fue olvidado por la historia perversa que pregonaron los timadores de nuestra memoria, que abrevaron en la ideología Unitaria y extranjerizante.
Tanto el Brig. Gral. Juan Bautista Bustos como a los demás caudillos federales se le formularon los mismos cargos: barbarie, autoritarismo, intolerancia, y demás.
Bustos, fue bastante olvidado por la historia oficial, por ser un caudillo popular, federal, dándosele en cambio total relevancia al Gral. Paz, que era Unitario.
La primera Constitución de la Provincia de Córdoba, fue el Reglamento Provisional aprobado el 30 de enero de 1821, durante el Gobierno del Brig. Gral. Juan B. Bustos.

                                                                                                                      Datos extraídos de Internet.