foto1
foto1
foto1
foto1
foto1
Identidad Nacional y Cultura Gaucha: Carlos Alberto Del Pin, Calle Entre Ríos 686 Ciudad de Unquillo, Pcia. de Córdoba, Rep Argentina, C.P: 5109. Se permite la reproducción total o parcial de contenido de esta publicación solamente en forma textual, mencionando que ha sido extraído del mismo con su correspondiente fecha. Cba. Propiedad Intelectual Nº 970.027./2011 ISSN Nº 0329-3017 Queda hecho el depósito que marca la ley 11.723.Leer más

Revista Identidad y Cultura Gaucha

De Carlos Del Pin

Genocidios con armas de destrucción masiva.

Las armas que utilizan uranio empobrecido, están prohibidas por convenciones internacionales. Pero eso no ha impedido que los EE.UU. durante los gobiernos de Bill Clinton y George Bush (padre e hijo), ejecutaran cinco ataques nucleares luego de los bombardeos atómicos de Hiroshima y Nagasaki: la 1ra guerra de agresión contra Irak (1990/91); Bosnia (1992); Kosovo y Serbia (1999); Afganistán (2001); y la 2da guerra de agresión contra Irak (2003)

Además, existen por lo menos dos antecedentes de empleo de DU:

1°) en la guerra de Yom Kipur (1973), los proyectiles antitanque de Israel, proporcionados por EE.UU., perforaron como hojalata los blindados soviéticos de Egipto y sus tripulaciones que sobrevivieron a la aniquilación murieron a lo largo de una década de atroces sufrimientos;

2°) durante la guerra entre Irak e Irán (1980/1988), los EE.UU. proveyeron a Irak de proyectiles DU, que Saddam Hussein no vaciló en utilizar. 
Los proyectiles DU son verdaderas armas de destrucción masiva, porque suman a las devastaciones que provocan sus estallidos, las terribles consecuencias de las guerras químicas y biológicas. 
Son fabricados con los residuos del funcionamiento de las centrales atómicas. Los EE.UU. produce anualmente unas 30.000 toneladas de residuos; por eso, aunque emiten radiaciones durante miles de años..., “sería una pena desaprovecharlos”. 

Nadie conoce el número exacto de las matanzas perpetradas con DU en Irak; según algunas fuentes superan el millón y medio de muertos. Lo mismo ocurre en Kosovo, donde la fuerza aérea de EE.UU., disparó más de 31.000 proyectiles DU (en la pequeña área de Pee y Prizern). 
Estos genocidios, crímenes de lesa humanidad, se perpetran en nombre de la libertad y de la democracia (en el caso de Irak y Afganistán, en realidad en nombre del petróleo). 
Se dice combatir al terrorismo islámico, pero es lo mismo que combatir al canibalismo comiéndose a los caníbales, como decía Jorge Luis Borges. 
Aún más atroz es la herencia genética. Un informe oficial difundido en 2004 por la Secretaría (Ministerio) de Asuntos de los Veteranos, reveló que el 67 por ciento de los soldados que se contaminaron en Irak, y que antes de combatir habían sido padres de niños normales, han procreado ahora criaturas con graves malformaciones: bebés nacidos sin cerebro o sin brazos o sin ojos o sin piernas. En el caso de los hijos de los Iraquíes que sobrevivieron a los ataques con DU, no se sabe nada. No hay informes 
(fragmentos extraídos de la nota titulada “Del Terrorismo Occidental y Cristiano”, publicado en el Diario La Voz del Interior, con fecha 26/enero/2008. Autor: Juan E Marguch. Periodista). 
Si analizamos bien lo ocurrido, y lo que está ocurriendo, nos daremos cuenta que todo eso está previsto en Apocalipsis de la Biblia Cristiana. 

“Es realmente un terrorismo occidental, falsamente cristiano” 
¿Y lo que vendrá?. 
En el caso que tratamos, el extraordinario poder supercapitalista ha logrado sus objetivos demenciales: invasión, dominación, destrucción y muerte, en nombre de la justicia, la libertad, la paz y la democracia. Es realmente un terrorismo occidental, falsamente cristiano. 
Por otra parte, veamos algo también interesante: según una noticia publicada en el Diario “La Voz del Interior” de Córdoba, Argentina, el 13/02/2008, proveniente de Londres, Inglaterra, el Gobierno Británico se atribuyó “derecho moral” de invadir o intervenir en otros países para ayudar a esparcir valores democráticos, según declaró ayer el Ministro de Exteriores, David Miliband. De acuerdo al canciller, aunque se cometieren errores en Irak y Afganistán, éstos no deben afectar “el imperativo moral de Gran Bretaña para intervenir en países, en algunos casos de forma militar, para esparcir la democracia por el mundo”, informó el periódico inglés The Guardian. El mundo “no puede dormirse en los laureles por la marcha de la democracia’ agregó. 

NOTA DE LA REDACCIÓN:

Conclusión. Entonces, cabe preguntar, ¿Quién es realmente el responsable de haber utilizado durante tantos años las armas de destrucción masiva en guerras genocidas, en forma directa e indirecta, en las que murieron millares y millares de seres inocentes mas las personas que quedaron afectadas espantosamente de por vida, y sus descendientes, en una criminal y diabólica acción, propia de un pasaje apocalíptico?. 

NOTA DE LA REDACCIÓN:

Lindo pretexto para seguir maquinando invasiones futuras y provocando desastres humanitarios, como hemos visto. Inglaterra siempre acompaña a EE.UU. en sus demenciales aventuras bélicas y por lo tanto coincide en sus falsos pretextos, basados por ejemplo en el caso de Irak, en una cantidad enorme de mentiras por parte de George W. Bush y altos dirigentes de su administración, para engañar al pueblo de su país y de todo el mundo (ver nota titulada “Cifras Que Aterran publicada en la presente edición, que nos remite el Rvdo. Padre Carlos A. Mullins desde Nueva York, Capellán de la Asociación Nuestra Señora de Luján). ¿Todavía quieren seguir engañando?, ¿Todavía hay tanta gente crédula que piensa en las bondades de semejante invasión?, es sorprendente la escasa reacción del pueblo de EE.UU. ante semejante bestialidad.


Veamos otra cosa interesante: EE.UU vende armas en gran cantidad a varios países árabes de Medio Oriente, como Arabia Saudita y otros, y también a Israel, pero siempre en mayor proporción a éste ultimo de manera que crea una carrera armamentista imparabLe además de hacer muy buenos negocios.

Tal vez no hubiera tantas familias llorando a sus seres queridos, en Irak y en los Estados Unidos, por una falsa guerra, basada en la mentira, y cuyo objetivo oculto ha sido apoderarse del “oro negro”, que generosamente guarda en sus entrañas el suelo privilegiado de Irak