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Identidad Nacional y Cultura Gaucha: Carlos Alberto Del Pin, Calle Entre Ríos 686 Ciudad de Unquillo, Pcia. de Córdoba, Rep Argentina, C.P: 5109. Se permite la reproducción total o parcial de contenido de esta publicación solamente en forma textual, mencionando que ha sido extraído del mismo con su correspondiente fecha. Cba. Propiedad Intelectual Nº 970.027./2011 ISSN Nº 0329-3017 Queda hecho el depósito que marca la ley 11.723.Leer más

Revista Identidad y Cultura Gaucha

De Carlos Del Pin

Utilizada en cueros curtidos o crudos, de los arneses, sillas y otros,

Hervir a fuego lento, en un litro de agua, 1/4 y 1/8 parte de un pan de jabón blanco neutro (de los que se usan para lavar la ropa), completamente desmenuzado en un rallador; una cucharada sopera de grasa de chancho (no de lechón) y62 cms.3 de vaselina líquida (la mitad de un frasquito de 125 cms.3 que se vende en las farmacias).

O bien, en otras proporciones: hervir en dos litros de agua, 1(2 yl’4 parte de pan de jabón blanco neutro, bien rallado, mas dos cucharadas soperas de grasa de chancho, mas 125 cms.3 de vaselina líquida. El jabón tiene que ser de buena calidad. 
Se revuelve bien la mezcla cuando se la está calentando. Se guarda en un recipiente tapado de boca ancha y se aplica a temperatura normal. Los arneses de cuero curtido y cuero crudo se exponen al sol en forma directa todo el tiempo que haga falta, cosa que penetre bien en el cuero. Este preparado tiene la ventaja de que penetra completamente en el cuero, no quedando grasosa su superficie y no facilitando la adherencia de suciedad. El resultado es sorprendente, en especial para los arneses de cuero crudo y curtido. 
La pasta tiene que quedar bien chirle. Se usa también para la cincha de ramal, o sea de tientos de cuero crudo, aplicando con un pincel. 
Los cueros así tratados adquieren flexibilidad y prolongan su vida útil. 
Esta receta ha sido facilitada por el Sr. Alfredo Farías, residente en la zona de Cabana, Unquillo, Pcia. de Córdoba, quien es un amplio conocedor de nuestra Cultura Gaucha. 
A continuación, se detalla un procedimiento facilitado por el Sr. Luis Bertagna. residente en la localidad de Unquillo. para proceder al lustrado y nutrido del cuero, combinando el procedimiento descripto anteriormente, con el lustrado. Este Señor es un experto en tapicería y confección de botas y zapatos. 
1) Pasar tintura líquida para teñir cuero, de buena marca, con un trocito de gomapluma, sobre toda la Superficie del cuero. Esperar que se seque un día, a la sombra. Antes de aplicarla, debe quedar limpia. 
2) Pasar la pasta casera para conservar, nutrir y dar flexibilidad al cuero, descripta anteriormente, con un trocito de gomapluma (una capa muy delgada). Dejar secar cuatro días, a la sombra, que le dé el aire, después de ese tiempo, frotarlo con una franela limpia y seca, suavemente (puede ser un trapito limpiador que se consigue en los supermercados), fijarse que no manche después de frotar. Tiene que estar bien seco el cuero. 
3) Aplicar “Crema para cueros”, que se vende en talabarterías y casas de artículos para zapateros (por ej. crema “London” o “Arola”). Esto se efectúa con un trocito de gomapluma. Se deja secar un día (fijarse si ha penetrado suficientemente en el cuero), y después se frota algo más fuerte, con una franela limpia y seca o con el “trapito limpiador” ya mencionado. Si el trabajo está bien hecho, resulta un lustrado muy lindo. Se aplica para zapatos, botas y sillas.

Esta operación se repite cada varios meses para que no se reseque el cuero.

El resultado es sorprendente. Se puede usar para nutrir, conservar, proteger y lustrar el cuero de las sillas, los bastos con falda de los aperos, las alforjas de cuero, las botas, los zapatos, etc.

 

CAPSULA DEL TIEMPO EN UNQUILLO

(Anticipo de la Edición Nº 29 – Año 2014)

En el marco de la conmemoración de los cien años de la ciudad de Unquillo, Pcia de Cordoba, el Municipio junto con las Instituciones y Organizaciones locales, realizaron el enterramiento de una cápsula del tiempo, el sábado 16 de noviembre de 2013, en el predio del Museo de la Ciudad, para ser abierto dentro de 50 años.

Esta cápsula contiene objetos varios, como por ejemplo productos artesanales, y objetos varios no biodegradables.

También fueron encapsulados tres ejemplares de la revista “Identidad Nacional y Cultura Gaucha”, correspondientes a las ediciones 26,27 y 28 de los años 2011,2012 y 2013, respectivamente.

 

REVISTA “IDENTIDAD NACIONAL Y CULTURA GAUCHA”- EDIC. Nº 28- AÑO 2013

Una defensa de los festivales de jineteada en todo el país

CON RESPECTO A LO ACONTECIDO EN EL 48º FESTIVAL DE “DOMA Y FOLCLORE” DE JESUS MARIA DEL PTE. AÑO 2013, EN EL CUAL MURIERON DOS YEGUAS PERTENECIENTES A TROPILLAS DE “RESERVADOS”, LA DIRECCIÓN DE ESTA REVISTA HACE UN ESTUDIO EXHAUSTIVO.

TEXTO: Carlos Alberto DEL PIN- Dr. Raúl A. OLIVERO, (el Médico Gaucho)- Wenceslao A. (Chiche) FARÍAS. (Residente en Unquillo)

De acuerdo a lo publicado en el diario La Voz del Interior de la Ciudad de Córdoba, el martes 15 y miércoles 16 de enero del cte. año, se tiene conocimiento de lo sucedido en pleno festival. Primero se desnucó la yegua “La pampeana”, proveniente de una tropilla de la pcia. de Rio Negro, cuando salía del palo nº 2. Días después, se desnucó la yegua “La Roseta”, de una tropilla proveniente de Santa Fe. Este hecho derivó en un escrache por parte de Entidades defensoras de animales, que realizaron en las puertas del anfiteatro. Los manifestantes denunciaron que los animales “son torturados” y reclamaron la culminación del espectáculo de “doma”.

A raíz de lo acontecido, cuatro entidades protectoras de animales presentaron una denuncia penal en los Tribunales de Jesús María contra las autoridades del festival por violación a la ley 14.346 de protección a los animales o ley Sarmiento.

Entonces el Fiscal de Cámara Hernán Funes afirmó en esa oportunidad que no hay delito en la muerte de las yeguas. Funes estaba a cargo de las Fiscalías de Instrucción de Deán Funes y Jesús María por licencia de sus titulares. Recibió el pedido de una cautelar por parte de las cuatro agrupaciones proteccionistas de animales.

 

Se le hizo lugar y fue designado un veterinario de Policía Judicial que estuvo presente los últimos cuatro días del festival, controlando e informando a diario al Fiscal de Cámara, quien afirmó que no se violó la ley Sarmiento. Se constató que en el festival se cumplimentan todos los requisitos sanitarios y de buen mantenimiento de los animales.

Por lo tanto la Redacción de esta Revista considera en base a lo expuesto, que realmente no hay maltrato a los animales, ni torturas, ni tampoco es una puerta de entrada para torturas, ni nadie pretende gozar ni hacer sufrir a los animales, donde realmente no existe sufrimiento alguno.

Nadie se divierte ni goza en hacer sufrir o contemplar un supuesto espectáculo inhumano, porque ello no existe.

Lo que ocurre es que tal espectáculo se trata de un deporte que se denomina jineteada y los jinetes participantes son considerados deportistas, todo por la ley pcial. nº 8.952.

Hay que aclarar que la jineteada es un deporte donde el yeguarizo generalmente es un “reservado”, (que se lo reserva para tal fin) y al jinete de ese deporte se lo denomina “montador”.

El reservado recibe un adiestramiento especial. Al yeguarizo se lo prepara para que sepa “defender el lomo”, o sea que sepa corcovear para “sacarse al jinete de encima”. Para ello recibe un paciente adiestramiento, pero principalmente son elegidos los que tienen una condición natural que con una preparación adecuada, cumplan con su función. No son ni chúcaros, ni mansos, ni redomones. Son caballos destinados sólo para ese fin, sin emplearse métodos de tortura. No hace falta. No cualquier yeguarizo es apto para ello. Generalmente no son aptos para trabajo, paseo o para otro deporte. Son exclusivos para ese deporte, y no es fácil encontrarlos con tal condición natural. En el adiestramiento, no participa la tortura, tampoco se picanea ni se colocan inyecciones excitantes para que actúen mejor.

Los equinos “deben ser llevados con cuidado a los palenques,tratados con calma y sin agresión para ofrecerlos al jinete con todas las energías puestas para el corcovo.”

HAY QUE ACLARAR QUE LA JINETEADA ES UN DEPORTE DONDE EL YEGUARIZO GENERALMENTE ES UN “RESERVADO”, (QUE SE LO RESERVA PARA TAL FIN) Y AL JINETE DE ESE DEPORTE, SE LO DENOMINA “MONTADOR”.

De por sí, cuando son soltados de los palenques, si son “buenos” para ese deporte, corcovean, alentados por el accionar del jinete que los estimula con las espuelas que tienen que tener 8 dientes mochos y que no lastiman porque además, las “rodajas” giran libremente.

Está prohibido trabar las rodajas y usar espuelas con dientes puntudos o agudos. El rebenque,

sólo se usa para estimularlo no para proporcionarle un castigo o una paliza, igual que las espuelas.

Recordemos que las espuelas con dientes mochos y el rebenque también se usan para otros fines, como ser en otros deportes, para paseo y para trabajo.

Son dos elementos sumamente necesarios para toda clase de jinete, pero hay que usarlos con moderación.

En los caballos mansos se los “toca” con la espuela en el costado en que se hacen a un lado a causa de que se asustan de algo. Es muy importante usarlas en las calles y caminos, para evitar accidentes con los vehículos. Al tocarlo del lado izquierdo, por ejemplo, se lo “endereza” al animal que se asusta del lado derecho y se evita el riesgo de que algún vehículo lo atropelle. También se usan para el caso en que se “empaquen” y para adiestrarlos a tal fin, o para sacarles las mañas cuando no quieren pasar, porque se asustan de algo. Pero, hay que saber usarlas. Evidentemente, nadie se divierte con esos dos elementos, sino que son imprescindibles para poder montar en forma normal.

Lo mismo ocurre en las jineteadas. Son dos elementos imprescindibles para el desarrollo de tal deporte.

Queda explicado así que no son elementos de tortura ni nadie goza al usarlos, ni significa un sufrimiento para el animal, siempre que se usen debidamente, y no sea una “paliza” o un castigo brutal efectuado por algún inexperto. Esto se explica para aquellas personas que ignoran estas cosas. La ignorancia no es una vergüenza, pero hay que tratar de informar, para que no ataquen sin motivo.

En cuanto al estrés, en todos los deportes con animales, tanto en ellos como en los deportistas se produce estrés, eso es inevitable, como bien sabemos que también ocurre en tantos actos de la vida humana. Si no, no existirían tales deportes: carreras de caballos, pato, polo, también en las destrezas gauchas como la corrida de sortija, carrera del mate, carrera de las riendas, etc. –Pretender evitar eso es imposible.- Hace siglos que existen esos deportes.

Todo lo actuado en contra de la jineteada, no tiene razón de ser, es un exceso de proteccionismo hacia los animales.

Esto es una defensa del deporte y los deportistas que participan en la jineteada, y la explicación de estos temas para quienes ignoran o interpretan mal.

Lo que ocurrió con las dos yeguas desnucadas, se debe sin duda a casos “fortuitos”, y no a maltratos.

Los montadores no son bárbaros, ni brutos que martirizan, son deportistas. No es culpa absoluta de ellos, ni de los organizadores del festival.

Lo que ocurre es que hay personas que no interpretan este deporte, y simplemente lo ven desde otra óptica, desde lo negativo. Se escandalizan apenas ven el espectáculo. Entonces ven una supuesta crueldad y malos tratos donde no existe tal cosa.

El caballo no corcovea por castigo alguno. Esa es su condición natural, el jinete lo alienta a corcovear y trata de que no lo despida del lomo en el tiempo reglamentario. Existe una reglamentación para el desarrollo de la jineteada. Para eso se han creado tres categorías: “bastos con encimera”, “gurupa surera” y “crina limpia”, con un tiempo límite para permanecer el jinete en el lomo de los reservados, que son apenas 15,12 y 8 segundos respectivamente. Es un tiempo super brevísimo. Sin desmerecer a los carreros, los reservados trabajan menos que los caballos de carro, los de carrera, polo y pato.

La ley 14.346 de protección a los animales está bien pero debe ser aplicada sólo a los que realmente incurren en malos tratos a los animales.

 

CONTINUANDO CON EL TEMA DE LA JINETEADA

UNA DEFENSA DE LOS FESTIVALES DE JINETEADA EN TODO EL PAIS

(anticipo de la publicación de la revista “Identidad Nacional y Cultura Gaucha”, edición nº 29 de 2014)

Como vimos en la edición anterior, hay una gran diferencia entre jineteada y doma. La jinetada, actualmente interpretada, es un deporte gaucho, y la doma, es un trabajo y significa amansar un animal yeguarizo para destinarlo a paseo, trabajo de campo u otro tipo de deporte.

En la jineteada, se valora la cualidad del caballo “reservado” para ser corcoveador y tratar de despedir al jinete (montador) en pocos segundos, y la cualidad o habilidad, fuerza y coraje del montador para permanecer sobre el lomo del yeguarizo sin ser despedido y sin charquear , la cantidad de segundos reglamentarios, según la categoría.

No cualquier yeguarizo es utilizable para esa tarea deportiva. Los “reservados” son elegidos entre muchos caballos, los que por naturaleza poseen tal aptitud. Son corcoveadores, generalmente indomables, o sea que es imposible o casi imposible darles ese destino. Por lo tanto prácticamente no pueden ser destinados para otro deporte, ni paseo, ni trabajo.

Los “reservados” (yeguarizos que se reservan para tal fin), no son chúcaros, ni mansos, ni redomones. O sea que no se trata de forzar a un chúcaro ni a un manso ni redomón, a ser corcoveador, porque son así por naturaleza. Eso no se consigue con castigos, rebencazos desmesurados, ni malos tratos. No hace falta y no se puede. Por esa razón se explica que en las jineteadas no hay castigos ni malos tratos, cosa que muchos no entienden. El que no sabe, cree que se lo está castigando al animal para que haga eso. Esa es la equivocación en que incurre la mayoría.

Los yeguarizos chúcaros, nunca han sido montados. Algunas veces (en pocas oportunidades), se presenta algún chúcaro en una jineteada y se lo monta, pero no se sabe si va a resultar bueno para destinarlo a “reservado” o no.

Tampoco son yeguarizos mansos que se los oblige a actuar de esa manera o sea a corcovear y tratar de despedir al jinete, por más que se lo azuze con el rebenque o con las espuelas, ni aunque se los castigara, porque no tienen tales condiciones.

En los reservados, sólo se los azuza con el rebenque y las espuelas, pero sin producir dolor alguno. Se los estimula para que desarrollen su condición natural de corcovear.

En los caballos mansos, de paseo, suele ocurrir algunas veces, que tienen mañas y se empacan (mal domados o por efecto de haber sido mal montado por algún jinete).

Entonces es necesario aplicar con rigor mucho más significativo el rebenque y aún las espuelas, para poder hacerlos caminar, nada que ver con la jineteada.

 

Aparte de tener los yeguarizos que se van a destinar para ser “reservados”, la condición natural, es necesario adiestrarlos, montándolos unas cuantas veces para comprobar esas condiciones y estimularlos, embozalarlos o sea acostumbrarlos a colocarles el bozal y a llevarlos de tiro desde otro caballo, acostumbrarlos a los ruidos y a los faroles, a atarlos a los palenques y ponerles anteojeras para que no miren hacia atrás cuando los ensillan o sea cuando les colocan los bastos o la gurupa surera, y se queden quietos hasta que el jinete los monte y luego al soltarlos, simultáneamente se les quita las anteojeras.

Dichos animales sólo sirven para ese deporte, nunca para amansarlos.

¿Por qué en muchos festivales se le denomina “doma”? La explicación es que antiguamente por las circunstancias de la época, la necesidad que imperaba en el campo en ese entonces, que había que tener caballos preparados para salir con urgencia escapando a cualquier peligro o por simple necesidad de trasladarse de un lugar a otro continuamente, el gaucho tenía que amansar sus propios caballos en el menor tiempo posible, lo que no quiere decir que con ese procedimiento quedasen perfectos. Pero era la necesidad de la época. Había necesidad de obtener caballadas mansas-miles de caballos en poco tiempo-aptas para la guerra, las batallas en las guerras civiles, las montoneras, los militares, los gobernantes. Entonces se los amansaban rápidamente “de arriba” durante dos o tres meses. Así se preparaban miles de caballos en forma urgente. No se podía esperar un año o más, como se hace ahora, que con el método criollo actual, se los amansa primero “de abajo”, o sea que se palenquean, se procede a quitarles las cosquillas, manoseándolos por todo su cuerpo, pacientemente, durante bastante tiempo, y recién cuando se considera que están bien mansos “de abajo”, se procede a colocarles el apero con las estriberas y estribos, y se los deja atados así durante un cierto tiempo, para que se acostumbren a ello. Últimamente les suelen atar un muñeco al apero y los dejan así atados un tiempo. Recién después, se los monta, tratando que no corcoveen o lo menos posible y se procede a continuar la doma, pero ya “de arriba”. Hacer la tirada de la boca, enfrenarlo, enseñarle a girar, etc. Siempre se continuará amansándolos “de abajo”, o sea manoseándolos por todo el cuerpo. Esto es un trabajo muy paciente y demanda muchos meses.

Esos miles de caballos domados de tal manera, eran usados por los militares, los soldados de los ejércitos, antes, durante y después de la independencia. Luego de la independencia, por los caudillos y los gauchos montoneros, y siempre, por los mismos gauchos por su tipo de vida seminómade.

Después, cuando terminaron las guerras y todo tipo de lucha, quedó lógicamente esa costumbre durante un prolongado tiempo, hasta que paulatinamente fue cambiando por el sistema actual de doma criolla “de abajo”.

A fines del siglo XIX, en las estancias criollas, se realizaron pruebas de jineteada (o sea parte de la doma llamada “de arriba”), a gauchos domadores que se presentaban a pedir trabajo para domar, y así se formaba una concurrencia del personal de la estancia, los familiares del estanciero y forasteros que presenciaban el espectáculo, y mientras comían y tomaban algo. Eso se convertía en un espectáculo al que llamaban “doma”, porque era un principio para domar chúcaros. Con el tiempo, en las primeras décadas del siglo XX, ese pequeño espectáculo de “doma” se transformó en festivales deportivos de doma. Se llamó así porque todavía se realizaba la doma de chúcaros al estilo de antes, o sea “de arriba”. Desde hace tiempo se fue dejando paulatinamente la doma de arriba como primera instancia, y dichos festivales pasaron realmente a ser jineteadas de “reservados”. Muchos festivales se denominan actualmente de “jineteada”, y ese término se ajusta más a la realidad actual.

Tanto la jineteada como la doma propiamente dicha, son parte muy importante de la cultura gaucha, la que a su vez es parte muy importante de la cultura nacional, y ésta es parte muy importante de nuestra Identidad Nacional. Luego, la jineteada y la doma criolla pertenecen realmente a nuestra Identidad Nacional y como tal, no pueden ser cercenadas. Al contrario, deben ser defendidas por el Estado y por todos.

 

 

49º FESTIVAL NACIONAL DE DOMA Y FOLKLORE DE JESUS MARIA

Comenzó el viernes 10 de enero, hasta el domingo 19 del mismo mes. Año 2014

Se consagraron los siguientes campeones: Ricardo Pucheta en Crina Limpia. Cristian Barberis en Gurupa Surera, y Néstor Fernández, en Bastos con encimera lisa, que representaron a Jesús María, Córdoba y Chubut, respectivamente.

Hubo una gran cantidad de público. Algunas noches con lleno total, sobre todo cuando actuaron Cacho Buenaventura, el Chaqueño Palavecino, el Chofer del Chamamé y otros, y la noche en que actuó Abel Pintos.

Hubo una lucida representación de varias tropillas entabladas, que vinieron de distintos puntos del país. Fue un gran éxito. Se presentaron también destrezas criollas a caballo, como la carrera de “las riendas” o “de los tachos” y el “rastrín”.

En la jornada inaugural, se produjo la muerte de la yegua “La Polca”, por un paro cardiorrespiratorio. Fue un hecho fortuito ocurrido cuando la jineteaba el montador Martín Leiva. También se accidentó jineteando el 5 veces campeón en Jesús María, Ramón Córdoba, representante de la Pcia. de Santa Fe.

Cuando la Justicia resolvía un Recurso de Amparo presentado por la Fundación “Sin Estribos” (proteccionistas de animales) y la “Mesa de Proteccionistas de Animales de Córdoba”, se produjo una irrupción en el campo de la doma, durante la noche del domingo 12 de enero, por parte de un grupo de activistas de la Agrupación “Animal Soy” en momentos en que actuaba “Piñón Fijo”, con pancartas que decían “no a la jineteada” y “doma: muerte”. Entonces, jinetes, apadrinadores, tropilleros y otros, procedieron a echarlos y golpearlos con los rebenques.

Lo mismo ocurrió otro día del festival, a la noche, pero en las cercanías de una de las puertas de entrada del anfiteatro, donde fueron echados unos diez activistas a rebencazos. Eso era lo que correspondía hacer, lo justo, porque entraron a provocar. Todo el público gritaba contra los activistas.

También hubo cortes de ruta, la ruta 9 “N”, al menos un día a las 18 hs. Fue completamente cortada, y los vehículos tenían que volver y tomar la ruta que pasa por el pueblo Gral. Paz, la que tenía cortada media calzada hasta que la gendarmería la despejó y los activistas se retiraron a un costado de la ruta.

Una de las pancartas decía: “49 años de matanza de caballos en el festival de Jesús María”. Eso es una mentira absoluta, ya que sólo se dieron algunos accidentes fortuitos, no por castigos ni brutalidad. Nadie mató a esos animales, ni goza por lo sucedido.

Cuando ocurre semejante accidente, sirve como excusa para que las asociaciones proteccionistas de los animales ataquen injustificadamente, pero Dios no va a permitir tamaña injusticia.

Los cortes de ruta no desanimaron al público que concurrió masivamente al festival, incluso fue más que antes.

El lunes 13 de enero, el Juez Oscar Patat de Jesús María, rechazó el Recurso de Amparo de los proteccionistas de animales, diciendo que las pericias que encargó la Justicia no han demostrado que haya maltrato a los animales en ningún momento. Ni antes, ni durante, ni después del festival. Valoró el festival como un hecho cultural que debe ser promovido por el Estado para mantener tradiciones. Sugirió que a través de una ley se corrijan las deficiencias de la ley provincial que declara deporte a la jineteada y deportistas a los jinetes.

IMPORTANTE

Las polémicas desatadas por las asociaciones protectoras de animales en torno a las jineteadas, han provocado un serio daño a nuestro patrimonio cultural, en su afán de proteccionismo exagerado de los animales, y creado un divisionismo en la sociedad, arrastrando así a su lado a muchos que desconocen realmente la problemática de la jineteada como deporte, fomentando discusiones y hasta peleas innecesarias porque no tienen un fundamento firme.

Ellos creen ver un horror en esa escena campera, a la que no están acostumbrados en absoluto, y que para muchos es un espectáculo hermoso, porque lo saben interpretar y que de ninguna manera es una brutalidad ni nadie goza con ver un supuesto sufrimiento de los animales ni de los jinetes, porque en realidad eso no existe. Si se produce un accidente, es un hecho casual que todos lo lamentan y está en las probabilidades de que pueda suceder.

Tales asociaciones se han empeñado fanáticamente en querer hacer prohibir algo que existe en el alma de nuestro pueblo, desde hace muchísimo tiempo, que juntamente con las destrezas criollas a caballo, los desfiles gauchos, el canto y la danza folclórica, los payadores y recitadores, la gastronomía criolla y tantas cosas, forma un complejo de cultura argentinista inigualable, y digno de apoyar enteramente.

Si no existieran los festivales de jineteada, muchas otras cosas se verían debilitadas, como las destrezas criollas, los desfiles gauchos, el uso de la vestimenta gaucha y demás, y los enemigos de “lo nuestro” lo saben perfectamente.

Hay que seguir luchando por conservar nuestra cultura contra los depredadores incansables. En eso está también nuestra identidad nacional.

La taradez de algunas personas, ha llegado al colmo de difundir insultos y hasta desear la muerte de los jinetes que actúan en las jineteadas y no solo eso, sino que los insultos llegan también “a los del folclore”.

Unquillo, Pca de Córdoba Febrero 2014

 

CARLOS A. DEL PIN

Propietario y Director de la revista “Identidad Nacional y Cultura Gaucha”,

y Titular del Sitio Web: www. revistaidentidad.com.ar

 

DR. RAUL A OLIVERO

MEDICO CIRUJANO